• Agrodigital - La web del campo
  • Contáctanos
  • separador
  • Anúnciate con nosotros
  • ✉︎ NEWSLETTER
  • Agricultura
    • Cultivos herbáceos
    • Remolacha y azúcar
    • Frutas y hortalizas
    • Insumos agrícolas
    • Vino
    • Olivar
    • Patata
    • Arroz
    • Algodón
    • Tabaco
    • Sanidad vegetal
  • Ganadería
    • Porcino
    • Leche
    • Vacuno
    • Ovino y caprino
    • Avicultura
    • Apicultura
    • Cunicultura
    • Ganadería
    • Alimentación animal
  • Política agraria
    • PAC
    • PAC España
    • Política agraria países terceros
    • OMC-Acuerdos preferenciales
    • Seguros agrarios
  • Desarrollo rural
    • Desarrollo rural
    • Regadíos
    • Mujer rural
  • Medio ambiente
    • Medio Ambiente
    • Forestal
    • Energías renovables
    • Agua y sequía
  • Alimentación
    • Alimentación
    • Producción ecológica
    • Innovación
  • Voces del campo
    • Entrevistas
    • Opinión
    • Webinars
    • Debates

Ocho años de tomates en una azotea: qué hace falta para cultivar en la ciudad

Innovación 8 Oct 2026 0

Un estudio del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) señala que la luz solar disponible y la aplicación de nutrientes ajustada a cada etapa de crecimiento son los factores que más pesan en el éxito de las cosechas en agricultura urbana. El trabajo, realizado durante ocho años en el invernadero de la cubierta del edificio del instituto, en el campus universitario y conectado e integrado térmicamente con el propio inmueble, evaluó once ciclos de cultivo de tomate entre 2015 y 2023. Su objetivo era optimizar la producción de alimentos en las ciudades de forma sostenible y reducir su impacto ambiental. Según el análisis, renovar periódicamente las cubiertas de plástico y recurrir a alternativas como los fertilizantes recuperados de aguas residuales maximiza los resultados y evita la contaminación.

La cantidad de luz disponible resultó ser el factor más determinante para la productividad. La degradación progresiva de los paneles de plástico del techo provocó una caída de la producción del 31% a lo largo de los ocho años, y al sustituir los paneles deteriorados en 2023 la cosecha aumentó más de un 56% respecto al año anterior. Los investigadores recomiendan renovar las cubiertas cada cuatro a seis años, en lugar de cada diez, como suelen indicar los fabricantes. Con ello se mantendría la productividad y se reduciría la huella de carbono global entre un 6,7% y un 7,7%.

En nutrición vegetal, el equipo estudió el uso de estruvita, una sal fertilizante rica en fósforo recuperada de las plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas. «Aplicada en una dosis optimizada de 100 gramos por planta, la estruvita permitió obtener las cosechas de tomate más altas de todo el estudio e igualar el rendimiento de la fertilización mineral convencional, pero con una ventaja ambiental decisiva: redujo drásticamente la contaminación de las diferentes masas de agua por escorrentía de fertilizante», indica Guido Evangelista, investigador del ICTA-UAB y primer autor del estudio.

La investigación comparó además el invernadero de la azotea con un cultivo de tomate en un espacio cerrado de interior iluminado artificialmente con LED. Aunque logró una gran eficiencia en el uso del agua, el sistema de interior registró la huella ecológica más elevada: 7,06 kg de CO₂ equivalente por kg de tomate, con el consumo de electricidad como responsable de más del 93% de ese impacto. En los ciclos más eficientes del invernadero de azotea, las emisiones se situaron entre 0,54 y 0,94 kg de CO₂ equivalente.

El estudio calcula que, si la electricidad fuera de origen 100% solar fotovoltaico, la huella del cultivo interior se reduciría un 87%, hasta los 0,93 kg de CO₂ equivalente. De ahí deduce que la producción en espacios cerrados no es automáticamente la opción más sostenible si no se asocia a fuentes renovables. En conjunto, sus autores señalan que la agricultura urbana sostenible no depende de una única gran solución, sino de años de ajustes pequeños pero precisos, un enfoque de aprender haciendo (learning by doing) que podría ofrecer lecciones prácticas para huertos urbanos e invernaderos de azotea de otras partes del mundo.

Deja un comentario Cancelar respuesta

Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.

Te puede interesar:

El CSIC desarrolla arcillas con aceites esenciales para combatir el fuego bacteriano sin antibióticos
Innovación29 Sep 2026

El CSIC desarrolla arcillas con aceites esenciales para combatir el fuego bacteriano sin antibióticos

¿Sirve la innovación europea a pie de explotación? Copa y Cogeca exigen que así sea
Innovación28 Sep 2026

¿Sirve la innovación europea a pie de explotación? Copa y Cogeca exigen que así sea

La edición genética puede salvar vidas: ¿por qué no iba a alimentarnos?
Innovación23 Sep 2026

La edición genética puede salvar vidas: ¿por qué no iba a alimentarnos?

Agrodigital
Contacto Anúnciate con nosotros

¿Quieres estar al día de todo lo que pasa en el campo?

Suscríbete a nuestra Newsletter

Política de Privacidad | Términos legales

Copyright © 2026 Agrodigital, S.L. · Todos los derechos reservados

¿Quieres estar al día de toda la actualidad del campo?

Suscríbete a nuestra Newsletter

Utilizamos cookies propias y de terceros para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario y obtener analítica web. Política de privacidadAceptarRechazar