Detrás de una puerta del CITA, en Zaragoza, se conservan 4.289 muestras de tomate de todo tipo de origen y forma, 433 de ellas nacidas en tierra aragonesa. Es el Banco de Germoplasma Hortícola del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), un patrimonio vegetal que alimenta programas de investigación, mejora genética y recuperación de variedades tradicionales vinculadas al territorio.

De ese material vegetal, 1.933 variedades forman parte de la colección activa, cuya conservación y mantenimiento corresponde directamente al CITA. El resto son duplicados que permiten atender solicitudes de semillas, aunque el Banco no asume su mantenimiento. Cristina Mallor, responsable del Banco, participa en las distintas iniciativas de conservación, investigación y recuperación del tomate que desarrolla el centro, un trabajo que permite que variedades conservadas durante años regresen a los huertos, se evalúen en condiciones reales de cultivo y vuelvan a estar al alcance de productores, profesionales de la restauración y consumidores.
Cuando el huerto se convierte en laboratorio
Una de las principales iniciativas que utiliza actualmente esta colección es el proyecto FITE Siembra Teruel, en el que colaboran 181 hortelanos voluntarios que cultivan las 52 variedades de tomate de origen turolense conservadas en el Banco. Su participación permite obtener información sobre el comportamiento de las variedades en distintas localidades, conocer sus características y evaluar su grado de adaptación, además de reforzar la colaboración entre la investigación y los productores locales. Los resultados preliminares se presentarán el 8 de septiembre en la jornada ‘Tomate con Siembra Teruel’, que se celebrará en el CPIFP San Blas de Teruel.
El tomate que volvió de Zaragoza
El trabajo del CITA con las variedades tradicionales se extiende también a la provincia de Zaragoza. El 22 de agosto tuvo lugar en Zuera una jornada centrada, entre otros contenidos, en el Tomate Zaragozano, una variedad local cuya recuperación despierta un interés creciente entre hortelanos y consumidores. Por iniciativa de El Gastrónomo Zaragozano, en 2023 se inició un estudio sobre las ocho variedades de tomate zaragozano conservadas en el Banco, y en la actualidad una alumna de la Escuela Politécnica Superior de Huesca desarrolla su Trabajo Fin de Máster sobre el Tomate Zaragozano de Utebo utilizando este material vegetal como objeto de estudio. La conservación de semillas en el Banco también respalda iniciativas de recuperación y cultivo: el CITA suministró semillas de Tomate Zaragozano a El Huerto es Vida, con las que su responsable obtuvo el premio ‘Mejor Tomate de España 2025’ en la VII edición de la Feria Nacional de Tomate Antiguo de Polanco (Cantabria).
Del banco de semillas al mercado
El Banco de Germoplasma Hortícola participa además en HEROCROP, un proyecto europeo recientemente concedido que trabajará con distintos cultivos, entre ellos el tomate, y al que aportará su experiencia en conservación, caracterización y utilización de recursos fitogenéticos. La colaboración del CITA con agricultores, cooperativas y entidades del territorio ha contribuido también a consolidar variedades ya presentes en el mercado, como el Tomate Rosa de Barbastro, en cuyo proceso de selección participó el centro y cuyas semillas comercializa actualmente la Sociedad Cooperativa Limitada Agrícola de Barbastro (SCLAB).
Estas actuaciones muestran que los bancos de germoplasma no son únicamente lugares de conservación de semillas, sino infraestructuras científicas vivas que conectan el patrimonio agrícola del pasado con la investigación, la producción y la alimentación del futuro.





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