Los incendios que afectan al suroeste de la Comunidad de Madrid y a zonas limítrofes de Toledo y Ávila mantienen cerrados numerosos accesos a fincas y montes por motivos de seguridad. El fuego, avivado en las últimas horas por el viento, ha llegado a conectar varios frentes y ha obligado a activar dispositivos especiales para que los ganaderos puedan atender a sus animales.

El fuego afecta desde hace varias jornadas a los entornos de Villa del Prado, Aldea del Fresno, Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias, en el suroeste madrileño, y se extiende a zonas próximas de las provincias de Toledo y Ávila. El viento ha reavivado varios frentes en las últimas horas, complicando las labores de extinción.
En el norte de Toledo, el cierre de los accesos al monte ha impedido a los ganaderos llegar a sus explotaciones, en una zona de ganadería extensiva de vacuno y ovino. Las delegaciones provinciales de Desarrollo Sostenible y Agricultura, los ayuntamientos implicados y la Guardia Civil han coordinado un dispositivo que permite el acceso a las fincas entre las 8:00 y las 11:00 horas, con permisos especiales e indicaciones sobre los caminos disponibles. Las localidades afectadas son Sartajada, Almendral de la Cañada, La Iglesuela del Tiétar, Buenaventura, Navamorcuende, El Real de San Vicente, Hinojosa de San Vicente, Castillo de Bayuela, Garciotum, Nuño Gómez y Pelahustán. No hay granjas dañadas directamente por el fuego, aunque los cortes de acceso responden también a los riesgos sanitarios derivados de la elevada concentración de humo.
Cuando el pasto también es cortafuegos
En Ávila, donde el incendio golpea con más intensidad, ASAJA reclama a la Junta de Castilla y León y al Gobierno un paquete urgente de ayudas para compensar las pérdidas de ganado, pastos, cultivos, colmenas, forrajes e infraestructuras, con procedimientos ágiles que permitan recuperar cuanto antes la actividad de las explotaciones. Exige además que ningún profesional pierda ayudas de la PAC por el incendio, con reconocimiento de oficio de la fuerza mayor y mantenimiento de la admisibilidad de las superficies afectadas. La entidad reclama también levantar de forma inmediata las restricciones al pastoreo en los terrenos acotados allí donde sea compatible con la regeneración, y modificar el artículo 92 de la Ley de Montes de Castilla y León para eliminar el acotamiento automático de las superficies quemadas. A su juicio, la ganadería extensiva reduce la vegetación que alimenta el fuego y mantiene caminos y abrevaderos.
En Toledo, la organización agraria ha centrado su actividad en la gestión práctica del acceso a las explotaciones, trasladando a las administraciones las llamadas de los ganaderos que no podían atender a sus animales. Pide ahora a los profesionales comunicar cualquier incidencia a los ayuntamientos para agilizar las actuaciones de emergencia.
En Madrid, la OPA ha puesto el acento en un debate de fondo: reclama abrir una reflexión con todos los interlocutores sobre el relevo generacional y los modelos de gestión de las áreas afectadas, como factores que agravan la capacidad destructiva de los incendios.






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