La vendimia ya ha empezado en algunas zonas mientras que en otras están a punto de empezar. Las uvas han madurado muy rápidamente debido a las elevadas temperaturas de agosto, lo que esta provocando niveles altos de azúcar bajos índices de acidez y un PH elevado. También hay que destacar que las condiciones sanitarias de la uva son excelentes con importantes reducciones de tratamientos fitosanitarios por las altas temperaturas.
Las zonas productoras del norte están aún muy pendientes de las predicciones meteorológicas de las próximas semanas que apuntan, por fin, cambios a partir del martes-miércoles.
Se estima una cosecha entre 39 y 41 millones de hectolitros, según las fuentes, lo que supondría una merma del 5 al 15% en relación con la campaña pasada. Este año hay menos uva que el año pasado, a lo que habría unir las casi 40.000 hectáreas que se han arrancado en España. No obstante, las nuevas plantaciones que se realizaron fundamentalmente entre 2004 a 2006, con las ayudas a la reestructuración, están compensando parcialmente las perdidas de producción. Además, este año no ha habido que lamentar pérdidas importantes por heladas y pedriscos.
La situación de mercado es muy complicada. El consumo interno es bajo. La exportación se encuentra muy ralentizada por problemas de liquidez (problemas con los avales procedentes de bancos extranjeros). Las bodegas han estado vendiendo a la baja, especialmente desde el mes de mayo, cuando se pronosticaba una buena cosecha, por miedo a no tener sitio para elaborar esta vendimia, mientras que los industriales están aprovechando la presión de la oferta.
Los acuerdos con los bodegueros sobre precios se están complicando mucho, en D.O. Valdepeñas se firmó gracias la “intervención” del Director General de la Consejeria, Francisco Martinez, y después de días de paralización de la vendimia, con bloqueo de las principales bodegas incluido. Al final el precio mínimo de referencia para la uva blanca será de 0,014 €/kilogrado más 0,001 por porte, y de 0,016 €/kilogrado más 0,002 por porte para la uva tinta.
Este complicadísimo escenario le pilla al sector sin herramientas para regular el mercado como se hacia en años anteriores. Las cooperativas pidieron destilación de crisis, por nada menos que 4 millones de hectolitros, lo que permitiría quitar presión al mercado. Sin embargo, los 213 meuros del sobre nacional no incluye ninguna partida para almacenamientos privados o destilaciones de crisis, y la administración no tiene previsto realizar estas medidas con fondos nacionales.
La situación del sector es muy complicada y los viticultores están entrando en una dinámica muy peligrosa. Los precios de la uva son cada año más bajos, por lo que el viticultor cada año tiende a producir más kilos para conseguir los mismos ingresos y que su explotación sea rentable. Esto provoca más vino en un mercado en crisis y sin posibilidad de “influir” vía destilaciones, lo que conduce al hundimiento de los precios.







Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.