En el condado británico de Yorkshire se ha confirmado la disentería porcina en tres explotaciones comerciales. Los casos han aparecido de manera inesperada en las dos ultimas semanas y se desconocen cual es su origen. No obstante, se encuentran bajo control.
La disentería porcina puede mermar considerablemente la salud del animal y generar importantes mermas en la cabaña. Los cerdos afectados pueden llegar a sufrir diarreas con sangre.
La interprofesión porcina británica ha pedido a los ganaderos que extremen la vigilancia, especialmente ahora que hay bajas temperaturas, las cuales favorecen la propagación de la enfermedad. Pide que los ganaderos estén atentos a la aparición de síntomas de diarrea y que lo comuniquen inmediatamente al veterinario para poder descartar que se trate de disentería o de diarrea epidémica porcina (PED), enfermedad que desde que apareció por primera vez en EEUU el año pasado, no ha parado de propagarse en el país.








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