La producción europea de remolacha azucarera de la campaña 2026-2027 será la más baja desde 1988-1989, arrastrada por una cosecha en Francia que se perfila como una de las peores en casi cuatro décadas, según las estimaciones de las cooperativas francesas Cristal Union y Tereos. La sequía severa, cinco olas de calor consecutivas y un repunte inusual de plagas y enfermedades durante la primavera y el verano han lastrado los rendimientos del cultivo en todo el país.

Esta tendencia podría no limitarse a la presente campaña: el descenso continuado de la superficie dedicada a la remolacha en Francia y en el resto de Europa durante los últimos tres años, unido a los escasos medios con que cuentan los agricultores para adaptarse al cambio climático, apunta a una consolidación del problema en las próximas campañas.
Cristal Union
Cristal Union estima una caída del 25% en los rendimientos en toda Francia, con variaciones notables entre campos, a consecuencia de una sequía y unas altas temperaturas que ralentizaron el crecimiento de la remolacha y debilitaron su resistencia. Estas condiciones favorecieron además la proliferación de gorgojos y polillas, que contribuyeron al desarrollo del Rhizopus, un hongo causante de la pudrición de la remolacha. Con más de un 25% menos de materia prima disponible respecto a la campaña anterior, la cooperativa espera que la campaña 2026-2027 no supere los 100 días a escala nacional y orientará su actividad hacia los segmentos de mercado más rentables en el contexto actual.
Tereos
Tereos, por su parte, señala que la siembra se desarrolló en buenas condiciones y que más del 50% de la superficie ya estaba cubierta a principios de junio, pero que la sequía sufrida desde mediados de ese mes y los repetidos episodios de calor intenso han impactado con fuerza en los rendimientos. Según los últimos muestreos de sus equipos agrícolas, realizados el 17 de agosto, los rendimientos actuales se sitúan más de un 20% por debajo de la campaña anterior, con caídas de hasta el 50-60% en algunos territorios, y un 15% por debajo de la media de las últimas cinco campañas. Ante esta situación, la cooperativa ha decidido aplazar el arranque de sus fábricas para recolectar la remolacha en el momento más favorable y ajustar la duración de las campañas según las cuencas de producción, con un promedio de 100 días frente a los 130 del año pasado.
Cristal Union reúne a más de 9.000 socios cooperativistas y más de 2.000 empleados dedicados a la producción y comercialización de azúcar, alcohol y bioetanol. Tereos, que agrupa a 10.300 cooperativistas y opera en los sectores de remolacha, caña, cereales y alfalfa, cuenta con 38 instalaciones industriales y presencia en 12 países.








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