Un estudio ha desarrollado un modelo epidemiológico multihuésped para analizar la transmisión de la peste porcina africana (PPA) entre cerdos domésticos y jabalíes, a partir de datos de un brote registrado en Rumanía, país que en 2024 concentró el 66% de los focos notificados en granjas porcinas de toda la UE, según el último informe de la EFSA.

La PPA es una de las enfermedades más devastadoras para cerdos domésticos y jabalíes en todo el mundo. Desde su introducción en Europa, el virus se ha propagado ampliamente, amenazando la producción porcina y provocando importantes pérdidas económicas. Comprender los mecanismos de transmisión entre ambas poblaciones resulta clave para diseñar estrategias de control eficaces, un objetivo dificultado tanto por la existencia de múltiples vías de contagio entre animales y granjas como por la escasez de datos de vigilancia en poblaciones de jabalíes.
Un modelo calibrado con datos reales del brote rumano
El modelo desarrollado incorpora tanto granjas porcinas como hábitats de jabalíes y ha sido calibrado con datos empíricos de la primera fase de la epidemia en Rumanía, entre junio y diciembre de 2018, incluidos registros de explotaciones, variables ambientales sobre la distribución del jabalí y los patrones espaciales y temporales de infección en ambas poblaciones. A partir de esta calibración, fue posible inferir las vías de transmisión más plausibles durante ese periodo y estimar el peso relativo de cada una.
Los resultados muestran que en torno al 60% de las infecciones en granjas porcinas se originaron en otras explotaciones ya infectadas, lo que confirma que la transmisión entre granjas es el principal motor que perpetúa el brote. No obstante, alrededor de un 27% de los casos se atribuyó a poblaciones cercanas de jabalíes infectados, lo que subraya el papel de la fauna silvestre como fuente de contagio y la necesidad de reforzar la bioseguridad en la interfaz entre animales domésticos y silvestres.
En el sentido inverso, aproximadamente el 40% de las infecciones detectadas en jabalíes se asociaron a granjas vecinas infectadas, lo que evidencia la naturaleza bidireccional de la transmisión entre huéspedes domésticos y salvajes. Las zonas con mayor cobertura forestal, por ser hábitats favorables para el jabalí, resultaron determinantes en la propagación y persistencia del virus dentro de estas poblaciones.
Los autores concluyen que la propagación de la PPA en Rumanía no puede explicarse únicamente por la transmisión entre granjas, y consideran que estos hallazgos suponen un avance relevante para una gestión más eficaz de enfermedades emergentes que se transmiten entre especies domésticas y silvestres, especialmente en el contexto europeo.
El estudio, elaborado por el Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente (INRAE), la Escuela Nacional Veterinaria de Toulouse (ENVT) y la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo (ANSES) de Francia, ha sido publicado en la revista Nature Communications.








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