Sin haber arrancado aún la recolección de melón y sandía en Ciudad Real, los productores de hortícolas ya se enfrentan a los primeros robos en sus fincas. ASAJA Ciudad Real ha alertado de un intento de sustracción de sandías en una explotación situada entre Argamasilla de Alba y Llanos del Caudillo y reclama un mayor despliegue de protección para el campo.

La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ciudad Real ha denunciado que, pese a no haber comenzado todavía la campaña de recolección de melón y sandía, los productores de cultivos hortícolas de la provincia ya están sufriendo robos en sus explotaciones. La organización cita como ejemplo el intento de robo frustrado registrado el pasado 2 de julio en una finca situada entre Argamasilla de Alba y Llanos del Caudillo, donde los presuntos autores fueron sorprendidos in fraganti cuando trataban de sustraer alrededor de 600 kilos de sandías —un centenar de piezas aproximadamente—, pese a que la producción aún no estaba en condiciones de recolectarse y le restaban unos quince días para alcanzar su maduración óptima.
La organización agraria considera especialmente preocupante que este tipo de hechos se produzcan incluso antes del arranque oficial de la campaña, lo que a su juicio incrementa la sensación de indefensión entre los agricultores, que ven amenazado el trabajo de meses. Por ello, reclama que se priorice la protección de las explotaciones agrarias, en un contexto en el que el agricultor debe afrontar de forma simultánea las incertidumbres propias de la producción, el aumento de los costes, la carga burocrática y, ahora también, la inseguridad en el campo.
ASAJA Ciudad Real señala que esta situación coincide con la intensa presión que soportan los profesionales del sector por las inspecciones de trabajo y los controles en los pozos de riego, en los que llega a desplegarse hasta una decena de agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en una revisión rutinaria.
La organización traslada el malestar existente entre los productores por la acumulación de inspecciones y controles administrativos, que en muchos casos se desarrollan con un notable despliegue de efectivos y que, según denuncia, generan una sensación de intimidación entre agricultores que sienten un trato propio de sospechosos. ASAJA Ciudad Real insiste en que el sector cumple con la legalidad y colabora con las administraciones, y defiende que las inspecciones se lleven a cabo con criterios de proporcionalidad hacia una actividad esencial para el abastecimiento de alimentos.
La entidad sostiene que los agricultores soportan una presión constante mientras continúan registrándose robos en las explotaciones, y reclama mayor respaldo y protección para quienes trabajan honradamente en el campo.
ASAJA Ciudad Real pide reforzar la vigilancia en las zonas agrícolas durante la campaña hortofrutícola y, en paralelo, simplificar la carga burocrática y de inspecciones que soportan los profesionales del sector, de forma que puedan centrar sus esfuerzos en la producción de alimentos. La organización reclama medidas eficaces contra la delincuencia en el medio rural y un reconocimiento acorde con la actividad que desarrollan miles de agricultores para sostener un sector estratégico en la economía de la provincia y de Castilla-La Mancha.






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