China y Estados Unidos podrían alcanzar un acuerdo agrícola durante la cumbre bilateral de esta semana que ampliaría las compras de grano y carne por parte de Pekín. Según fuentes cercanas a la negociación, la Casa Blanca busca compromisos más firmes para asegurar el flujo comercial, aunque los analistas advierten que no se esperan nuevos contratos de soja de gran volumen más allá de los pactados el pasado octubre.

El grano como herramienta de distensión
La agricultura se perfila como uno de los puntos menos conflictivos en la relación bilateral, actuando como un elemento estabilizador para señalizar la cooperación entre ambas potencias. No obstante, operadores del mercado internacional señalan que Pekín muestra cautela a la hora de incrementar las importaciones de soja estadounidense debido a la debilidad de su demanda interna y a la disponibilidad de alternativas más económicas procedentes de Brasil.
El sector productor estadounidense mantiene una postura expectante ante el encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping. Desde la Asociación Americana de la Soja han manifestado su cautela, subrayando la necesidad de que cualquier avance se formalice en documentos firmados y no quede en meras declaraciones verbales, ante el temor de que los cultivos sigan siendo utilizados como moneda de cambio en las negociaciones comerciales.
Las autoridades chinas sopesan incluir en el pacto la compra de maíz, sorgo y granos secos de destilería. Esta apertura hacia el maíz estadounidense responde a factores internos, ya que los precios domésticos en China han repuntado tras los daños sufridos por las cosechas locales debido a las intensas lluvias del año pasado. De materializarse, estos envíos retomarían un flujo comercial que ha permanecido bajo mínimos desde mediados de 2025.
Pese al interés por diversificar las compras, el contexto económico global podría limitar el alcance del acuerdo. Expertos de entidades como StoneX coinciden en que los resultados más probables apuntan a una continuidad de los flujos actuales más que a un cambio estructural que altere los equilibrios mundiales de oferta y demanda. La atención de la cumbre también se centrará en sectores estratégicos como el aeronáutico y cuestiones geopolíticas en Irán y Taiwán.





Y luis planas también con ucrania sin hacer cumbre ni nada con una llamada de teléfono