La naringenina, un flavonoide antioxidante que se encuentra de forma natural en el pomelo, y en menor cantidad en otros cítricos, podría bloquear la transmisión entre las células del hígado del virus de la hepatitis C, impidiendo el mantenimiento de la infección crónica, según estudio realizado por la Harvard School of Medicine en animales de laboratorio. Si estos resultados se muestran en otros trabajos ampliables a humanos, se podría curar la enfermedad con una combinación de naringenina y antivirales.
La hepatitis C es la enfermedad hepática más común, que padece un 3% de la población mundial, un 70% de las personas infectadas desarrolla una infección crónica que puede degenerar en cirrosis o cáncer.
La naringina, precursor de la naringenina es el compuesto responsable del sabor amargo característico del pomelo, del que hace tiempo se conoce su propiedad de reducir el colesterol “malo”, de baja densidad.






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