Varias organizaciones activistas antibiotecnología se han mostrado su oposición al hecho de que al parecer en la reunión de la Convención de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad Biológica celebrada la pasada semana en Granada (España), se habría aprobado una resolución por la que se abandonaba el principio filosófico de oposición a priori a las tecnologías genéticas de restricción (GURT), más conocidas mediáticamente por el peyorarivo nombre de “Terminator”, que sería sustituido por un análisis caso por caso de cada tecnología de restricción concreta y su aplicación.
De esta forma la organización abandonaría el rechazo sistemático de esta tecnología por sistema entrando en un planteamiento más razonable de estudiar la cuestión sin prejuicios, lo que al parecer escandaliza a algunos.






Deja un comentario