Científicos británicos han desvelado un proceso básico de las plantas por el que se protegen contra una elevada insolación, que normalmente va acompaña de alta temperatura, que potencialmente puede destruir las células vegetales. El conocimiento de este proceso y su aplicación podría tener importantes aplicaciones en agricultura.
Utilizando la planta modelo Arabidopis thaliana, se ha visto que las plantas responden al exceso de insolación modificando una proteína, de las membranas, de forma que transforma en calor el exceso de radiación. En este proceso interviene el carotenoide zeaxantina, y las plantas que lo contienen en alta concentración tienen al parecer una mejor protección frente a la insolación.
Para los autores del estudio, el conocimiento de los procesos básicos de fisiología vegetal puede utilizarse para mejorar las tasas de fotosíntesis de los cultivos y su adaptación a condiciones adversas, lo que es básico particularmente para mejorar la productividad en los países en desarrollo.






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