Según un Libro Blanco británico para la lucha contra la obesidad, que presentó esta semana el Secretario de Salud, John Reid, se deben prohibir los anuncios televisivos de «comida basura» en las horas de máxima audiencia de los niños. Además se recomienda implantar un nuevo sistema de etiquetado con colores que indique la salubridad de los alimentos.
Este tipo de medidas no afectaría solo a los alimentos típicamente identificados como poco saludables, como patatas fritas, dulces, pizzas, hamburguesas o bebidas refrescantes, sino también a los ricos en sal o azúcares, incluyendo algunos cereales de desayuno, sopas y pescados preparados.






Deja un comentario