La ministra de Agricultura de Francia, Annie Genevard anunció el pasado viernes un plan excepcional de más de 1.000 millones de euros para apoyar la liquidez de las explotaciones y reactivar la producción, tras un verano marcado por olas de calor y sequías excepcionalmente intensas, agravadas por numerosos incendios forestales. La temperatura media nacional de julio de 2026, de 24,9 °C, superó los récords históricos de 2003 y 1976. . Un total de 95 departamentos se vieron afectados por restricciones de agua, 79 de ellos en situación de crisis en pleno verano.

Un plan que responda a las necesidades de la situación
El plan anunciado se basa en un principio claro: un agricultor cuya cosecha, forraje o equipo de producción se vea afectado debe poder recibir ayuda lo antes posible, con el fin de preservar el tejido de la producción agrícola.
Más de 500 millones para compensar las pérdidas
El Estado se compromete a movilizar y completar los distintos mecanismos de compensación según las necesidades detectadas sobre el terreno. Según las estimaciones iniciales, el Plan Nacional de Compensación Solidaria (ISN) ascenderá a 520 millones de euros, con un pago agilizado y procedimientos de reconocimiento adaptados para que los agricultores afectados reciban antes su compensación. Para los agricultores asegurados, el límite máximo de los anticipos de la ISN ya se ha elevado del 70% al 80% del importe previsto, con el objetivo de que los primeros fondos lleguen cuanto antes a las cuentas de las explotaciones.
El plan moviliza también 30 millones de euros para el programa de ayudas por pérdidas no asegurables en cultivos perennes, viñas y ganado, y activa una desgravación fiscal local de más de 300 millones de euros sobre el impuesto de bienes inmuebles en terrenos sin urbanizar. De cara al futuro, el periodo de referencia para calcular las pérdidas de rendimiento se ampliará de cinco a ocho años a partir de la campaña de 2027, una reforma que el Gobierno francés negoció con la Comisión Europea para tener mejor en cuenta la recurrencia de los fenómenos meteorológicos extremos.
235 millones para reactivar la producción
Para garantizar la próxima campaña, tanto en la Francia continental como en las Antillas francesas, el Ministerio ha creado un fondo de rearme agrícola de 235 millones de euros, gestionado por los prefectos regionales y departamentales y adaptado a las necesidades de cada zona y sector, que financiará sobre todo el suministro de insumos a las explotaciones con más dificultades e incluye una partida específica para las afectadas por los incendios forestales del verano. El Gobierno reforzará además la solidaridad nacional para garantizar el suministro de forraje a las explotaciones ganaderas más vulnerables y seguirá facilitando el comercio entre regiones, además de movilizar a sus socios europeos si fuera necesario.
El plan incluye también un aumento de 20 millones de euros en la ayuda de la Mutualité Sociale Agricole (MSA) para las cotizaciones a la seguridad social agrícola durante la campaña de otoño, junto con planes de pago individualizados que permitirán aplazar cotizaciones a los agricultores con mayores dificultades y un refuerzo del apoyo social y psicológico para quienes atraviesen momentos complicados.
Menos trámites y ayudas prorrogadas
Ante un año de condiciones meteorológicas excepcionales, el Gobierno francés flexibiliza además ciertas restricciones administrativas que se habían vuelto prácticamente imposibles de cumplir, con la aceleración de una inspección única que reduzca las inspecciones redundantes y la facultad de los prefectos para conceder exenciones previstas en la normativa nacional y europea, en particular en materia de cobertura del suelo. El plan prorroga hasta el 31 de diciembre de 2026 la ayuda excepcional para la compra de fertilizantes nitrogenados, dotada con 145 millones de euros, de los que 38 millones proceden de crédito nacional, para compensar el retraso en la siembra vinculado a la sequía; y extiende hasta octubre de 2026 la ayuda excepcional para el gasóleo agrícola, de 15 céntimos por litro, con una dotación total de 106 millones de euros para apoyar las labores de otoño.
Estas medidas se suman a otras ya adoptadas por el Ministerio durante junio y julio, como las exenciones para el desarrollo precoz de tierras en barbecho, el aumento del anticipo de la PAC, las exenciones a las normas sobre cultivos de cobertura o la liberación inmediata de capacidad adicional de enterramiento de animales, y complementan además otras medidas de adaptación al cambio climático relanzadas este año, como el Plan de Agricultura Mediterránea o el fondo hidráulico agrícola. Desde julio, cada departamento francés cuenta con un grupo de trabajo permanente sobre la sequía que reúne a los servicios del Estado, las cámaras de agricultura, las organizaciones profesionales, la MSA y las entidades bancarias, y el Ministerio ha creado también una unidad nacional dedicada específicamente al despliegue del plan.






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