Los precios en origen de la cebolla en la provincia de Sevilla se sitúan entre 9 y 12 céntimos por kilogramo, una cotización que ha llevado a muchos agricultores a renunciar a la recolección. COAG Sevilla ha denunciado que la campaña está dejando miles de kilos sin recoger y atribuye la situación a la inestabilidad del mercado, al incumplimiento de contratos por parte de algunas comercializadoras y a unos precios que hacen inviable la actividad.

La organización agraria ha señalado que numerosos productores habían formalizado contratos de compraventa antes del arranque de la campaña, pero que muchas empresas están dejando de cumplir los acuerdos. Según el colectivo, esas firmas se escudan en cláusulas contractuales que les permiten renunciar a la compra cuando la evolución del mercado deja de resultarles favorable.
Las cotizaciones que se ofrecen actualmente al agricultor apenas cubren los costes de arranque, manipulación y carga del producto, sin contemplar los gastos derivados del resto del proceso de cultivo. La entidad recuerda que producir una hectárea de cebolla supone una inversión de entre 7.000 y 9.000 €, por lo que aceptar los precios actuales implicaría asumir pérdidas inasumibles.
De acuerdo con la organización, hay agricultores que prefieren dejar la cebolla en el campo porque recogerla supone perder todavía más dinero, una decisión que califica de dramática pero comprensible cuando el mercado no permite cubrir ni los costes de producción. El colectivo considera inadmisible que, tras más de seis meses de trabajo, inversión y asunción de riesgos, algunas comercializadoras incumplan los contratos o pretendan pagar por debajo de coste.
Almacenes llenos mientras el campo se queda sin recoger
COAG Sevilla considera especialmente grave que, mientras se rechaza la producción local, algunas empresas estén recurriendo a importaciones de terceros países para abastecer sus centros logísticos, desplazando a la cebolla cultivada en la provincia justo en el momento de mayor oferta. La organización sostiene que esta estrategia hunde el mercado y pone en riesgo la continuidad de un cultivo estratégico para Sevilla.
Frente a ese panorama, la entidad apunta que los contratos vinculados a las producciones más tempranas y los destinados a mercados europeos están mostrando un comportamiento mucho más estable, lo que a su juicio demuestra que es posible planificar y comercializar la producción con seriedad y respeto hacia el agricultor.
La organización agraria exige a las empresas comercializadoras y a la gran distribución que asuman su responsabilidad y respeten tanto los contratos firmados como la Ley de la Cadena Alimentaria, evitando operaciones por debajo de los costes efectivos de producción. Advierte de que, si la situación se mantiene, cada vez habrá menos productores dispuestos a sembrar cebolla en la provincia.







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