Una variedad de cebada con edición genética, desarrollada por científicos de Rothamsted Research del Reino Unido, se ha convertido en el primer cultivo en recibir la autorización de comercialización como «organismo obtenido mediante mejora genética de precisión» (PBO, por sus siglas en inglés).
Esta decisión se produce tras la implementación de la Ley de Tecnología Genética (Mejora Genética de Precisión) de 2025, cuyo objetivo es agilizar la comercialización de cultivos que han editado genéticamente para poseer características beneficiosas que podrían haberse dado de forma natural.

La cebada se ha desarrollado mediante la edición genética CRISPR para aumentar el contenido lipídico en los tejidos vegetales, creando así un forraje de alto valor energético para rumiantes como vacas y ovejas. El aumento de los niveles lipídicos en el forraje puede mejorar la eficiencia alimenticia y tiene el potencial de reducir las emisiones de metano producidas durante la digestión. Los cambios genéticos introducidos en la cebada son modificaciones menores que también podrían producirse de forma natural o mediante el mejoramiento convencional.
La cebada de Rothamsted se desarrolló mediante la introducción de pequeñas modificaciones en los genes que normalmente descomponen los aceites vegetales. Al reducir este proceso de descomposición, las plantas acumulan mayores niveles de lípidos en sus tejidos vegetativos. El resultado es un cultivo forrajero con mayor energía metabolizable que podría ayudar al ganado a obtener más energía con la misma ingesta de alimento.






Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.