El gobierno de Flandes (región norte de Bélgica) ha adquirido un total de 366 explotaciones porcinas en el marco de un plan de cierre voluntario destinado a reducir las emisiones de nitrógeno en la región. Esta medida, lanzada en la primavera de 2023 con un presupuesto de 200 M€, se ha implementado en dos fases: una primera ola en 2023 con la adhesión de 156 granjas y una segunda en 2024, con otras 210 explotaciones acogidas al programa.
El criterio principal para acogerse a este cierre voluntario es la puntuación de impacto ambiental. Inicialmente, solo podían participar las granjas que generaban más del 0,5% de las emisiones de nitrógeno, lo que limitó el acceso a 982 explotaciones de las 4.155 existentes en Flandes. Sin embargo, la escasa participación llevó al gobierno a rebajar ese umbral al 0,025%, lo que amplió la elegibilidad a unas 2.700 explotaciones, sin modificar el resto de condiciones.
La compensación económica que reciben los ganaderos se calcula de forma individualizada a través de la Agencia Flamenca de Tierras (VLM), y solo tras conocer la cantidad exacta, el productor decide si acepta el cierre. Las indemnizaciones varían en función del número de animales y la antigüedad de la explotación. Para los lechones, los pagos oscilan entre 16 y 44€ por cabeza, mientras que para los animales adultos se sitúan entre 362 y 838€ por ejemplar.
Adicionalmente, los ganaderos pueden optar a una ayuda para la demolición de los establos, aunque no es obligatoria. Esta subvención alcanza un máximo de 40€/m².
Este plan de reducción del censo porcino forma parte de la estrategia de Flandes para responder a los compromisos ambientales europeos, especialmente en lo relativo a la contaminación por nitrógeno, uno de los principales retos del modelo ganadero intensivo en el norte de Europa.





¿Y si nuestra Fundación tuviera un procedimiento para eliminar el «nitrógeno»?
La Fundación FEPEMI es gestora de la tecnología de eliminación de la contaminación generada por las granjas de porcino y vacuno.