El licopeno, el pigmento carotenoide que abunda en el tomate y la sandía, reduce e incluso es capaz de detener el crecimiento del cáncer de próstata y más aun si se combina con vitamina E, según un estudio realizado con animales de laboratorio en Holanda y Alemania
Este resultado refuerza el de otros estudios anteriores de tipo epidemiológico que ya indicaban una relación entre alto consumo de licopeno y una menor incidencia del cáncer de próstata.
El estudio se ha realizado inyectando células cancerosas humanas en ratones a los que se suministro diversas dosis de licopeno sintético y de vitamina E.






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